Cómo podemos sacarle partido a estar en casa

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Estamos viviendo un momento absolutamente especial en el que debemos mantenernos en casa para poder luchar contra la propagación del coronavirus, pero podemos sacarle partido a este momento y tratar de implementar algunos hábitos y cambiar algunas rutinas que con la frenética vida que llevamos a veces no vemos el momento de hacerlo. Dicen los expertos que para instaurar un hábito en nuestro día a día hacen falta 21 días de repetición y por como parece que va la cosa vamos a tenerlos, así que, ¡por qué no los aprovechamos!

Os dejo algunos ejemplos de situaciones que nos llevan bastante tiempo y que muchas veces vamos postergando porque en nuestro día a día “normal” no tenemos el tiempo suficiente para dedicarle. La mayoría de las veces solemos utilizar las vacaciones para hacerlo, pero este momento extraordinario que estamos viviendo lo hace perfecto para que nos pongamos manos a la obra y cuando todo vuelva a la normalidad lo tendremos superado y agradeceremos haber tenido tiempo para hacerlo 😉

Retirada de pañal undefined

Quitarle el pañal a nuestro peque suele ser una de las cosas para la que nunca encontramos el momento, Son numerosas las situaciones que se tienen que dar: tener tiempo, que el clima acompañe, poder estar tranquilos… Pues, qué mejor momento que este para intentarlo. Os dejo algunas pautas de cómo lo hice yo:

  • Fuimos a comprar tanto orinal como reductor y durante un par de días hablamos sobre para lo que sirven, que íbamos a quitar el pañal, que cuál le gustaba más…  
  • Llegado el día, después de desayunar le dejamos únicamente con la ropa interior.
  • Cada 10 ó 15 minutos preguntamos si tiene ganas de ir al baño y cada media hora como mucho vamos al baño a intentarlo.
  • Dejar que el niño decida si quiere hacerlo en el váter con el reductor o en el orinal.
  • No regañar al niño ni enfadarse cuando se haga encima pipi, está aprendiendo y es un cambio muy grande para él. Cuando se haga pis, le preguntamos ¿dónde se hace el pipi?, y vamos al baño para verlo. Podemos alentarle a intentarlo la próxima vez, que nos avise e iremos a hacerlo juntos.
  • Grandes dosis de paciencia… el primer día es el más duro porque el niño no está acostumbrado a retener el pis y cada vez que sienta ganas (aunque sean una gotitas) lo va a hacer, ¡mi hija mayor llegó a hacerse pis cinco veces en menos de hora y media! Pero poco a poco van a aprendiendo a retener, esto no quiere decir que vayan a pedir hacer pipi, pero sí que las veces que se lo haga se espacien y podremos ir controlando, más o menos, el tiempo.

Retirada de tetinas undefined

Los pediatras recomiendan que al cumplir los dos años se hayan retirado todas las tetinas, ya que su uso puede repercutir negativamente en el habla. Nosotros a partir de los 18 meses fuimos reduciendo su uso de una forma paulatina.

Lo primero que retiramos fue el chupete durante el día, dejándolo únicamente para la hora de dormir. Ahora que tenemos que estar en casa puede ser un buen momento para intentarlo, al levantarnos le damos los buenos días al chupete y le dejamos que siga “descansando”, ¡volveremos a vernos en la siesta! Seguramente durante el día pedirá el chupete… le recordamos que el chupete está descansando, que le veremos en la siesta y le proponemos hacer algún juego o actividad. Poco a poco irán siendo menos los momentos en los que los pida.

En cuanto a los biberones, desde prácticamente el año el agua la bebían en botellas con tapón que tuvieran “pitorro”, así comenzaron a controlar el volcado, luego les resultó más fácil y tuvimos menos “accidentes” con los vasos 😉

Alrededor de los 18 meses empezamos con los biberones, primero el de la cena y luego el del desayuno. Empezamos poniendo 20 ó 30 ml de la leche en un vaso y el resto se lo seguíamos dando en el biberón, a medida que veíamos que la tomaba bien íbamos añadiéndole más cantidad al vaso. En torno al mes o mes y medio ya tomaban toda la leche en vaso de la cena y entonces comenzamos con el de la mañana.

Desayunos más equilibrados undefined

Uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos por las mañana es conseguir llegar a todo y en tiempo… En la mayoría de los casos “sacrificamos” el desayuno por falta de tiempo y los niños acaban tomando un vaso de leche con galletas, que es lo que toman más rápido, pero el desgaste que van a tener en el cole es grande y tanto su cuerpo como su cerebro tiene que estar bien nutridos para tener las pilas cargadas hasta la hora de la comida.

Aprovechando el momento que estamos viviendo podemos cambiar el hábito del desayuno para introducir un desayuno más equilibrado y más contundente, al principio les costará y tardarán en desayunar pero en cuanto se acostumbren no tardarán más de lo “normal”. Con mis dos hijos utilicé el verano de antes de comenzar el cole para acostumbrarles a un buen desayuno y ahora no tardan más de 20/25 minutos en desayunar (tienen 5 y 2 años). Os dejo ejemplos de nuestros desayunos:

  • Pieza de fruta
  • Proteína (pavo, lomo,  aguacate…)
  • Lácteo (leche o yogur)
  • Hidratos (tostada, cereales, galletas…)

Fomentar la autonomía del niño undefined

El volumen de cosas que tenemos que hacer asociado a la falta de tiempo que normalmente tenemos en nuestro día a día nos hace que en numerosas ocasiones hagamos cosas por nuestros hijos que ellos están perfectamente capacitados para realizar. Os dejo algunos ejemplos de cosas que nosotros estamos haciendo que normalmente, sobre todo por el ajetreo de la mañana, acabamos haciendo por nuestros hijos:

  • Vestirse/desvestirse: Una de las cosas que estamos practicando durante estos días es que el pequeño de la casa (2 años) se vista solo. Si le damos la oportunidad puede hacerlo, pero el tiempo apremia por las mañanas cuando tenemos que ir al cole, por lo que normalmente no le damos la oportunidad, más allá de que se quite los calcetines… Lógicamente tarda en hacerlo pero a medida que práctica cada vez le cuesta menos, todavía hay algunas cosas como las sudaderas que hay que ayudarle, pero es increíble la facilidad que tienen para buscarse recursos con los que hacer las cosas. Cuando toda esta situación se normalice y volvamos a ir al colegio será de gran ayuda que él pueda hacerlo solo, ya que optimizaremos más el tiempo.
  • Involucrarles en las tareas de la casa: En función de su edad y su etapa evolutiva podemos ir delegando en ellos responsabilidades como recoger su ropa, quitar y poner la mesa, hacer las camas, el desayuno… ¡Te sorprenderías lo que son capaces de hacer si les dejamos!
  • Lavarse los dientes: Hasta los 7 ú 8 años hay que repasarles el lavado de dientes, principalmente las muelas, pero ellos pueden hacerse un primer lavado. Tengan la edad que tengan déjales que se limpien un poco ellos, de esa manera interiorizan mucho mejor la higiene bucal y la tendrán siempre en su día a día.
  • Responsabilizarse de sus deberes: El estrés diario hace que carguemos con todas las responsabilidades, porque, aunque parezca mentira, nos ocupa menos tiempo… Desde que estamos en casa hemos decidido que cada uno se responsabilice de sus cosas, obviamente hay que recordarlo y hay días que no se han cumplido (en este caso no hay problema porque no hay que llevarlos al día siguiente). En nuestro caso la mayor tiene que escuchar un vídeo de inglés a diario y la verdad nos está costando conseguir que lo haga sin que se lo recordemos, pero ¡Roma no se conquistó en una hora! 😉

El último punto, fomentar la autonomía, es la que estamos trabajando y desde que hemos empezado me ha sorprendido ver como poco a poco se van haciendo más responsables y son ellos los que van pidiendo más. El pequeño está “ayudando” a la mayor a hacer las camas y el otro día entre los dos prepararon el desayuno… Son acciones que a ellos les ayuda a sentirse más seguros de si mismo y por tanto más capaces de hacer cosas.

Aprovecha para hacer purés y congelarlos undefined

Cuando los niños comienzan con la alimentación complementaria la hora de tener que preparar purés puede convertirse en un infierno… Ahora que tenemos que pasar tanto tiempo en casa es un buen momento para cocinar, congelar y hacernos con una buena reservar de purés, si quieres una receta de cómo hacerlo puedes leer: Puré de verduras para niños paso a paso y en Cómo introducir el sólido a nuestro hijo tienes como fue mi experiencia cuando mis pequeños pasaron a comer como “mayores” 😉

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