¿Por qué mi hijo me llama tantas veces antes de dormirse?

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Cuando llegan los dos años parece que los niños comienzan a tener mayor autonomía e independencia, pero de repente, de la noche a la mañana, comienzan a despertarse de nuevo por la noche y a llamarnos mil veces cuando están en la cama. Tendemos a desesperarnos y pensar que están jugando o que nos están echando un pulso y normalmente acabamos las noches enfadados, mandandolos a dormir con gritos, castigos, chantajes o amenazas, pero ¿y si te dijera que estas actuaciones tienen una lógica y que tu hijo no está jugando contigo?

Hasta los dos años los niños tienen la creencia de que son una prolongación de la madre, es decir, no son conscientes de que son un individuo independiente, por ello la sensación de miedo o de que les pueda pasar algo no entra dentro de su cabeza. Pero al cumplir los dos años es cuando alcanzan a comprender que son un individuo independiente a mamá y como tal pueden ocurrirle “cosas” y es cuando se inician los miedos.

Al experimentar esa “rotura” del vínculo el niño tiene que comenzar a forjar un nuevo vínculo con sus padres y no es otro que el de la confianza. ¿Cómo se forma esa confianza?, pues probando… Ya que lo que estamos es comenzando a forjar los cimientos de una relación de confianza, es importante que tengamos en cuenta esta etapa madurativa de los pequeños porque cuando lleguen determinados momentos, quizá más complicados, querremos que nuestros hijos confíen en nosotros, ¿verdad?

Es meterse en la cama y…

Parece que es terminar de darles las buenas noches, casi no has apagado la luz y… surgen todas las necesidades del mundo: Tengo sed, mocos, pipi, me pica el dedo gordo del pie, se me ha descolocado el pelo… cualquier excusa es buena para que mamá asome la cabeza por la puerta del cuarto pero ¿sabes qué piensa tu hijo en ese momento?: “Mamá sigue conmigo y ante cualquier cosa que necesite va a venir”. Te llama para saber que estás ahí, que no te has ido, que no le has dejado solo y para saber que si necesita algo vas a acudir.

Tu hijo no va a dejar de llamarte porque no acudas, no se va a «acostumbrar» y va a dejar de hacerlo… Es un proceso madurativo que tiene que superar, se que hay momentos que llega a desquiciar, pero piensa que es solo una etapa, que pasará y que gracias a ella habrás construido la base del significado de CONFIAR para tu hijo.

Poco a poco, a medida que el pequeño vaya experimentando la confianza, tanto en si mismo como en vosotros, irán disminuyendo las veces que os llamará pero hay que tener paciencia para que se labre ese vínculo. ¿Cuánto tiempo se necesita?, no se puede saber… ¿cuánto tiempo necesitas tu para confiar en una nueva situación o en una nueva “relación”? Lo que sí sabemos es que hasta los 3 años el cerebro del niño no tiene maduros determinados procesos neurológicos con los que alcanzar el sentimiento de seguridad durante la noche, además de tampoco tener una madurez plena en el patrón del sueño.

Despertares nocturnos

El momento soñado de todos los padres es que sus hijos duerman toda la noche del tirón… Hay niños que lo consiguen antes y otros después, el sueño lleva asociado una maduración en el cerebro de los pequeños que no todos alcanzamos en el mismo momento, pero todos en algún momento llegamos a ella.

Lo primero que debemos entender es que todos, adultos y niños, nos despertamos por la noche, el sueño está compuesto por varios ciclos y mientras transitamos por ellos nos despertamos y nos volvemos a dormir. A los bebes debemos enseñarles a volver a dormirse, pero entre los dos y los tres años los niños pueden comenzar a sentir miedos durante esos despertares, eso ocasiona que nos llamen o que vengan a nuestra cama.

El sueño es un proceso evolutivo que los niños van adquiriendo, sin ninguna duda, las rutinas ayudan (porque dan seguridad al pequeño) pero según los especialistas hasta los 3 años el cerebro del niño no está preparado para tener unos patrones de sueños y tampoco cuenta con una madurez suficiente como para sentirse seguro durante la noche, por ello es importante que atendamos estos despertares nocturnos. Nuevamente estamos hablando de generar confianza en el pequeño para que sepa que está a salvo y que estamos a su lado.

Para mi lo más «sacrificado» de la maternidad es el tema del sueño, es muy complicado mantener tu día a día sin descansar bien por las noches… despertarte, con suerte, dos o tres veces cada noche, no ayuda y muchas veces es la causa de que perdamos los nervios. Pero tener una explicación, saber que es una etapa, aunque parece que es eterna 😉 y tener puesto el foco en labrar una buena relación de confianza hace que lo lleve algo mejor.

Contarme… ¿Cómo lleváis el no descansar?, ¿alguna que ya haya pasado esta etapa?, ¿hay luz al final del túnel? 🙂

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