Hacer los deberes con los niños: Por qué no debemos hacerlo

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Cuando nuestros hijos inician primaria llega el momento de comenzar a hacer deberes y es un tema que suscita numerosos conflictos. Pasamos de un ambiente en donde el juego es el principal motor de aprendizaje a unas aulas donde nuestros hijos deben responsabilizarse de sus obligaciones. Creemos que los niños necesitan tenernos al lado para poder realizar las tareas e incluso las hacemos por ellos. Cuesta mucho dejar «volar» a los hijos pero es fundamental para su crecimiento que les demos la oportunidad de hacerlo. Mi hija mayor, hace muy poco, me enseñó la importancia de esto y que sentarnos al lado de nuestros hijos para hacer los deberes no les ayuda en absoluto. En esta publicación de instagram sabréis cómo lo hizo 😉

Rescatar a nuestros hijos para que tengan las tareas o para que saquen mejores notas no les ayuda en ningún sentido. La responsabilidad de los deberes del colegio pasa desde saber qué es lo que tienen que hacer hasta la obligación de hacerlos. Igual que no debemos sentarnos con nuestros hijos a hacer los deberes tampoco debemos ser sus «secretarios» para saber qué tienen que hacer. Son muchas las veces que preguntamos entre los padres qué tienen que hacer los niños y esto también es una manera de asumir las responsabilidades de nuestros hijos.

Por qué no hacer los deberes con nuestros hijos

No favorece la autonomía: Estar sentados al lado de nuestros hijos desarrolla en ellos un sentimiento de que no pueden hacerlo solos. Desarrollarán una dependencia de los padres. Esta dependencia puede llevar asociado la creencia de que no son válidos y la necesidad de una aprobación externa continua. Para un sano desarrollo de la autoestima de un niño es necesario que vayan adquiriendo autonomía y para ello es necesario que les dejemos hacer las cosas por ellos mismos.

Debemos diferencia entre ser padre y ser profesor: No podemos tener los dos roles, a pesar de que nuestra profesión sea la de maestro no será bueno que la desarrollemos con nuestros hijos en casa. Por otro lado, los modelos de enseñanza han cambiado, no se enseñan las cosas igual que cuando nosotros estudiábamos y podemos confundir a los niños.

Asumir sus responsabilidades: Hacer los deberes es una responsabilidad de nuestros hijos no nuestra y así tienen que aprenderlo los niños. Si queremos que nuestros hijos aprendan a asumir responsabilidades debemos dejarles la oportunidad de hacerlo y un gran momento es con las tareas del colegio.

Perdemos la paciencia: Es muy normal que si nos sentamos con nuestros hijos a hacer los deberes acabemos teniendo un conflicto. El ritmo de aprendizaje de cada niño es diferente y podemos no comprender la necesidades de los niños en ese momento. Llegados a este punto acabamos convirtiendo el momento de hacer los deberes en el peor momento del día y los niños acabarán rechazando esa situación.

Como sí podemos ayudarles

Estar disponibles para resolver dudas: Que no debamos sentarnos al lado de nuestros hijos no quiere decir que no debamos estar presentes y disponibles por si nos necesitan. Tienen que sentir la confianza y la seguridad de que si en algún momento necesitan ayuda vamos a estar a su lado, esto les dará seguridad para intentar hacer las cosas.

Supervisar el trabajo: Que no estemos a su lado no quiere decir que nos desentendamos de la realización de los deberes. No está de más que supervisemos que se están realizando las tareas y que estemos pendientes por si nos necesitan.

Proporcionar un lugar adecuado: Es fundamental que el espacio donde se realicen los deberes sea un ambiente donde el niño este tranquilo y cómodo. Que este bien iluminado y que tenga todo lo necesario para los deberes. También es importante que sea siempre el mismo lugar, de esta manera cuando nuestro hijo llegue del colegio y vaya a hacer los deberes sabrá donde tiene que ir.

Estipular un tiempo limitado: Pensar que cuanto más tiempo este realizando los deberes más aprenderá es un error. Estar mucho tiempo sentados con los deberes hará que se distraigan y que no se concentren en lo que están haciendo. A los 6 años con media hora tendrán tiempo suficiente para hacer los deberes, más tiempo hará que se aburran y que no atiendan a lo que están haciendo (a medida que cumplan años se irá ampliando).

Fomentar la autocorrección: Una vez terminados los deberes podemos sentarnos con ellos y fomentar una autocorrección, esto no quiere decir que nosotros corrijamos los deberes. Repasar la tarea y si vemos algún error preguntar si creen que está bien. Con esto se acostumbran a repasar las tareas, además cuando empiezan esta nueva andadura de hacer deberes les da seguridad saber que llegan al colegio con los deberes bien hechos.

Qué conseguimos cuando los niños hacen los deberes solos

Crear hábitos de trabajo, constancia y superación: El dejar que nuestros hijos asuman la responsabilidad de hacer los deberes hace que desarrollen una rutina de trabajo y constancia. Cuando ven que pueden hacer las cosas van queriendo «más», lo que se convierte en un sentimiento de superación.

Refuerza la concentración: No tener a nadie al lado observándote o dándote indicaciones hace más sencillo que puedas concentrarte en lo que estás haciendo.

Organización y distribución de tiempos: Cuando nuestros hijos hacen solos los deberes son ellos los que tienen que organizarse el tiempo y saber distribuirlo bien para que les de tiempo a hacerlo todo.

Desarrollo de la responsabilidad: Si les dejamos su espacio y que ellos se organicen estaremos dándoles las oportunidad de practicar responsabilizarse de sus obligaciones. Esto es algo que podemos practicar desde que son pequeños involucrándoles en las tareas de casa. Nadie nace sabiendo y la responsabilidad hay que ejercitarla para poder desarrollarla.

Aprender del error: Dejar que se equivoquen y que ellos mismos puedan resolver ese error les hace darse cuenta que no pasa nada por equivocarse y que lo importante es centrarse en solucionarlo.

Es importante sentar unas buenas bases de estudio y que desde el principio sean nuestros hijos los que asuman su responsabilidad en las obligaciones escolares. La vida académica es una auténtica carrera de fondo y qué herramientas y habilidades tengan nuestros hijos para «enfrentarse» a ella son fundamentales. Estemos a su lado acompañándolos y disponibles por si nos necesitan, pero no les rescatemos, no les hacemos ningún favor.

Una herramienta muy útil para fomentar la responsabilidad desde que son pequeños son las «tablas de rutinas», en el artículo Tabla de rutinas para fomentar la responsabilidad en los niños puedes encontrar qué son y cómo utilizarlas.

Otra educación es posible

Sin gritos, sin amenazas y basándonos en el respeto. Cambia la relación que tienes con tus hijos y disfruta de la crianza viviendo una maternidad consciente, real y positiva.

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