En dos semanas nuestros hijos estarán oficialmente de vacaciones, pero ¿qué va a pasar realmente este verano? Desde mediados de marzo nuestros pequeños están en casa, el coronavirus irrumpió como un torbellino en nuestras vidas, el cierre de colegios nos pilló desprevenidos a todos y una medida que en principio iba a ser para 15 días se ha instaurado en nuestras vidas… Muchas son las dudas que todavía quedan en el aire, ¿habrá campamentos de verano?, ¿los niños volverán al colegio en septiembre?, si lo hacen, ¿en qué condiciones y con qué medidas?, en definitiva seguimos “sobreviviendo” y tratando de solucionar diariamente la tan preciada conciliación, que hoy más que nunca se vuelve imprescindible.
La llegada de las vacaciones escolares son un quebradero de cabeza para muchos padres, las obligaciones laborales siguen su curso mientras nuestros hijos se toman un respiro de las suyas. Hasta ahora las soluciones estaban planteadas a través de los campamentos de verano, de las escapadas a segundas residencias con algún familiar o de que los abuelos asumieran las riendas del día a día vacacional, pero actualmente, con la situación que tenemos, ninguna de ellas es una opción para muchos hogares, por el momento no se sabe mucho sobre los campamentos de verano, la movilidad está limitada en muchas provincias y como he dicho desde el principio de esta pandemia los abuelos no deberían ser una opción…
Son muchos ya los meses que llevamos tratando de conciliar pero la llegada del buen tiempo parece que nos abre otra nueva realidad asociada a nuevos retos con respecto a que hacer con nuestros hijos mientras nosotros cumplimos con la “jornada laboral”. El calor, la vuelta poco a poco a un ritmo “normal” y la marca en el calendario de las vacaciones de verano hace que tengamos que volver a plantearnos muchas cosas… hasta ahora vivíamos con miras puestas en la posible reapertura de los colegios pero con la llegada del “fin de curso” se nos viene encima la realidad de que tenemos dos meses y medio por delante sin contar con soluciones claras sobre qué va a pasar y sobre qué podremos hacer.
No podemos perder de vista que la convivencia con el COVID-19 está en nuestro día a día y que debemos ser muy cuidadosos en las medidas que plantean los expertos pero la llegada del buen tiempo hace más complicada la toma de decisiones… Tenemos que mantener distancias de seguridad, pero hoy por hoy todas las soluciones que tenemos para poder conciliar hace muy complejo que los pequeños puedan cumplirlas, ¿es posible que los niños vayan a un campamento de verano o a la piscina teniendo que respetar los dos metros de distancia?, por otro lado, las mascarillas en los niños continua siendo un tema controvertido, ¿van a jugar en la playa o en la piscina con ellas?, ¿es seguro que se bañen sin ellas?
Las dudas son muchas, continuamos sin tener respuestas y la llegada del buen tiempo nos adelanta un verano incierto y nos hace que volvamos a sentirnos inseguros. Tendremos que seguir improvisando y colaborando todos en casa para no dejarnos llevar por toda esta incertidumbre…
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